sábado, 3 de marzo de 2012

Homs, la masacre. Baba Amro,el horror


Son las seis de la mañana y se acaba de producir una explosión en el edificio contiguo al que nos encontramos. Todo el mundo en el centro de prensa de Baba Amro se ha despertado sobresaltado. La explosión ha sido tan fuerte que han retumbado puertas, ventanas y hasta las paredes. Nervios, gritos, confusión. Antes de saber lo que está pasando, un nuevo mortero cae en la misma calle. Me visto a toda prisa, cojo la cámara y bajo las escaleras hacia la calle. Un grupo de jóvenes refugiados en un portal gritan “Alla u Akbar” mientras siguen cayendo los morteros sin parar. Nos dirigimos al hospital a toda velocidad porque los francotiradores disparan a todo lo que se mueve en cada calle que cruzamos. Cuando llegamos el panorama es desolador. Los muertos se acumulan en el pasillo mientras no dejan de llegar heridos. Contamos al menos veinte cuerpos. Los gritos de desesperación y rabia son omnipresentes. Después del veto de Rusia en el Consejo de Seguridad de la ONU, una nueva ofensiva ha comenzado en Baba Amro.


Entramos en Siria hace diez días desde Líbano. No es fácil, las carreteras están controladas por el ejército de Hizbolá. Hacemos el trayecto por caminos rurales y cambiando de coche continuamente para sortear los check-points del ejército. Una vez dentro, nos movemos con los miembros del Free Army, de casa en casa, a las afueras de Al qusayr.
Casi todos son desertores del ejército. Abu Yaser tiene 24 años y es ingeniero informático, abandonó el ejército cuando solo le quedaban dos semanas para licenciarse. Cumplía el servicio militar en una de las mayores bases de tanques del ejército sirio. Cuando desertó con varios de sus compañeros, lo hizo llevándose varias ametralladoras de los blindados ligeros que había en la base.”Fue la noche más dura de mi vida, hacía muchísimo frío y anduvimos casi 20 Km con las armas al hombro”. Ahora pasa todo el día intentando conectarse a internet para aprender a fabricar explosivos. Por la noche, los días que hay cobertura, sube al tejado de la casa para hablar con su novia, a la que no ve desde hace ocho meses, hasta agotar la batería de sus dos teléfonos móviles.

Al qusayr es una pequeña ciudad de unos 40000 habitantes que se encuentra a unos 30Km de Homs. Está rodeada por los tanques de Al Assad desde hace ocho meses y el único punto de acceso a la ciudad es por su parte norte. El Free Army trata de mantener abierta la única carretera que les comunica con el exterior y que es precisamente la que llega hasta Homs. El ejército gubernamental controla casi dos tercios de la ciudad y ocupa los edificios más importantes. Somete a fuego de mortero a los barrios que no controla casi todos los días. Desde el ayuntamiento y el hospital, los edificios más altos, mantienen aterrorizada a una población que entierra todos los días una media de cinco personas asesinadas por los disparos de los veinte francotiradores que están apostados en los tejados.”No respetan nada, disparan contra mujeres, niños, ancianos, les da igual, disparan a todo lo que se mueve” nos dice Hader, unos de los activistas encargados de preparar las manifestaciones que se hacen todos los días en la ciudad. Incluso los enterramientos han de hacerse en un cementerio improvisado al abrigo de los francotiradores.

El régimen corta las redes telefónicas y la luz desde hace meses, comunicarse es tarea casi imposible. La vida está paralizada desde el inicio de la revolución, los suministros de todo tipo son cada vez más escasos. Los activistas tratan de ingeniar artilugios para conseguir una conexión de Internet o teléfono para mostrar su revolución al mundo. Hader era amigo de Farsad, el cámara de la revolución. “Antes de la revolución tenía una floristería pero cuando empezó todo, se puso a grabar con su cámara lo que ocurría en Al qusayr” Los shabiha le cogieron hace unos meses, le asesinaron y le arrancaron los globos oculares. Ahora se ha convertido en un héroe conocido como Los Ojos de la Verdad.

Al Qusayr es un microcosmos en el que se puede ver cómo funcionan las cosas en Siria. “Básicamente están los que apoyan a El Assad, los que se oponen al régimen y los que miran”, resume Mohamed, hombre de negocios y uno de los líderes de la ciudad. Muchos intentan evitar que prenda la mecha de la violencia religiosa en esta localidad donde viven minorías cristianas, un 10% de la población. “Los cristianos son nuestros hermanos, no hay razón para que ahora nos matemos los unos a los otros, solo queremos que se vaya Bashar y deje de matar al pueblo” nos asegura Muanmar después de que una refriega entre una familia “Shabija” de origen cristiano y el Free Army amenazara con extender los enfrentamientos entre las dos comunidades.


El Free Army en esta zona está formado en su mayoría por desertores pero también por granjeros locales que se han unido a la revolución. Esto hace que esté dividido en pequeños grupúsculos y que la coordinación entre ellos no sea del todo buena. Su relación con la prensa es cambiante, según el grupo, pero no acaban de fiarse. Después de varios días en la ciudad, la brigada Al Faruk (es el mismo grupo que controla Baba Amro en Homs) accede a hablar con nosotros en una pequeña granja fuera de la ciudad. Tan solo uno de ellos nos habla a cara descubierta. Se llama Abu Janin y sabe que está en la lista negra.”Solo tratamos de proteger a la gente, no tenemos armas para hacer frente a los tanques pero lucharemos hasta el final”. “Estos morteros que ves los conseguimos después de atacar un minibús con gente de Hizbolá que vino desde Líbano hace unas semanas, los matamos a todos”.

Al día siguiente, este mismo grupo asaltó dos de los edificios que ocupaban todavía los cuerpos de seguridad del régimen. Cuando se percataron de nuestra presencia durante los combates nos impidieron grabar y tomar fotos de lo que estaba pasando.”Es por vuestra seguridad” nos dijo el capitán al mando. Dos horas más tarde, habían tomado el edificio matando a los seis militares que había dentro. En el Free Army también se produjeron tres bajas. Dos de ellos fueron enterrados esa misa tarde tras el funeral por las calles de la ciudad. El tercero, era el capitán que nos había echado del lugar. Su cuerpo yacía en un frigorífico de fruta. Era original de Homs y lo dejarían en ese lugar hasta que su familia viniera a recogerlo.


Entramos en Baba Amro de noche. Miembros de la brigada Al Faruk viene a recogernos al lugar acordado. Lo hacemos por el mismo lugar por donde entran los escasos suministros de comida y medicinas que llegan a esta parte de la ciudad. Entrar al lugar que lleva asediado y bombardeado desde hace once meses es como entrar en una “ratonera”. De día, comprobamos que Baba Amro es una ciudad fantasma. Los escombros y la basura se acumulan en todas las calles. Absolutamente todos los edificios presentan rastros de metralla o de disparos. Bajo el fuego de mortero, salir a la calle es suicida. Los vehículos que transportan heridos lo hacen a toda velocidad intentando evitar las grandes avenidas y esquivando los continuos disparos de los francotiradores. Los que lo hacen a pie caminan pegados a las paredes y gritando “Alla u Akbar”.
“Nos están matando como a animales, necesitamos ayuda” nos grita un viandante.”No nos dejan ni enterrar a los muertos, lo tenemos que hacer de noche, a escondidas y entre unos pocos porque nos disparan”.


La población lleva sufriendo un intenso fuego de artillería desde las seis de la mañana. Nadie ocupa la parte alta de los edificios desde hace meses. Encontramos varios hombres intentando calentarse alrededor de una estufa, en la planta baja de un edificio en construcción. ”Esto es lo que está haciendo Bashar” nos dice uno de ellos, justo después de q otro mortero caiga no más allá de trescientos metros. Nos ofrecen refugiarnos en el sótano. Cuando bajamos nos encontramos unas 25 personas entre mujeres y niños que llevan días aquí. Hay incluso un par de bebés de un par de semanas. El lugar es húmedo y frío. Al ver la cámara una mujer se levanta y se dirige a mi.”Tenemos frío, no tenemos agua, no tenemos comida, estamos aquí encerrados como perros” La mujer me muestra uno de los bebés envuelto en mantas ”Ni siquiera tenemos comida para los más pequeños, por favor que alguien nos ayude” nos dice gritando entre sollozos.

Tres semanas después, mientras escribo estas líneas, me confirman desde Baba Amro que 64 personas murieron ayer cuando trataban de escapar de ese infierno. Homs se desangra desde hace meses mientras los dirigentes miran para otro lado.



martes, 24 de enero de 2012

Bienvenidos a Beirut


Aterrizo en Beirut en una pista que parece no estar a más de 50 metros del mar. Desde mi ventanilla solo se veía agua, casi me pongo el chaleco. Siempre había oído decir que Beirut es el París de Oriente Medio pero a mi se me parece mas a Mónaco. Exceptuando el barrio de Hizbula lo poco que he visto hasta llegar al hotel son rascacielos, cochazos y centros comerciales. Tiendas de las mejores marcas, hotelazos de 5 estrellas, concesionarios de Ferrari, Harleys…..hasta que llego a mi hotel.
El edificio es de esos que desde fuera te piensas más de una vez si entrar o no, al menos si no vas armado. Es un hotel de mochileros, con habitaciones compartidas y baño común. Yo he cogido una suite para mi solo y me cuesta 40 dolaracos. Durante el día depende de un generador, así que la única corriente eléctrica de la que dispongo es una lámpara de 20w de bajo consumo, ni enchufes, ni tele, ni nada de nada. En el baño, un cartel me advierte de que solo tengo 10 minutos de agua caliente al día y de que las tuberías son muy estrechas (no se que quieren decir con eso).Eso si, Internet 24h previo pago de 1 dólar la hora. Al menos, está limpio.


Llueve, salgo a dar una vuelta para ver como está el panorama. Voy a la calle Hamra que es donde está la “vidilla”.Mucha tienda, mucho café y  mucha gente por la calle. Entro en el Café Hamra. Una Pepsi casi 4 euros, mucha gente fumando su pipa de agua, unas chicas haciendo “calceta” y algunas caras conocidas. No se porqué nos ha dado a todos por venir a Beirut.
Domingo por la mañana, igual que ayer, sigue lloviendo. Paseo por el “Down Town” completamente reconstruido. Zona peatonal, muchas terrazas en la calle, parece que estoy en Salamanca porque casi todas las casas son de “piedra de Villamayor”.


La diferencia es que el barrio está completamente acordonado y con un guardia de seguridad en cada esquina (literal).¿Y la gente?¿donde está la gente?.....en misa. En esta zona, casi en cada calle, hay una mezquita y una iglesia. El repique de campanas de los cristianos compite con los cantos a la oración del almuecín en busca de clientes. Junto a la gran mezquita, hay una gran carpa donde todavía la gente va a llevar flores en homenaje a Rafik Hariri (asesinado en 2005 supuestamente por los servicios secretos sirios).Justo al lado está la iglesia maronita de San Georges, la curiosidad me puede y entro .Muy bonita la verdad, media entrada y dos señores pasando el cepillo. Lo de siempre, si no fuera por que a la entrada hay cuatro soldados del ejército armados hasta los dientes protegiendo la iglesia. Bienvenidos al Líbano

domingo, 18 de diciembre de 2011

La salida




Hemos dormido poco. Anoche a última hora el Free Army montó una pequeña operación de hostigamiento al ejército sirio. Saben de sobra que no podrán detener los tanques si deciden entrar, pero quieren dejarles claro que si lo hacen, están dispuestos a luchar hasta el final. En unos minutos, cuatro hombres preparan sus armas. En el coche van escuchando plegarias del Corán hasta llegar al lugar elegido. Durante aproximadamente una hora intercambian disparos con el ejército regular.



Eso fue anoche, ahora nos preparamos para salir de Siria. Cuando estamos subiendo al coche, una pequeña pick-up se acerca a toda velocidad. Parece que los soldados de Bashar están avanzando en Ebtita, hay un fuerte tiroteo. ¿Que hacemos? Toda la logística para salir está preparada, si no cumplimos lo previsto puede que tengamos que esperar varios días más para salir y perderemos todos nuestros vuelos. Decidimos arriesgarnos. Cuando llegamos al lugar, el tiroteo es intenso. Unos 20 soldados del Free Army ultiman sus armas para ir a primera línea.  El capitán Yousuf  dirigirá la operación desde una casa desde donde puede apreciarse a unos 800 metros dos tanques del ejército sirio. Los blindados están justo delante de un edificio que han tomado al amanecer. Me parece entender que es un colegio pero no estoy seguro. Entre los dos bandos se extienden campos de olivos salpicados con algunas casas aisladas. Durante casi dos horas el tiroteo será constante. Entre los olivos se escuchan los disparos en todas direcciones pero no se ve nada, imposible saber de dónde proceden exactamente.
Es medio día, la situación se ha calmado. No hay bajas, tan solo un herido.
Salimos camino de Turquía a toda prisa, solo quedan un par de horas de luz. Todo va bien hasta llegar a la vía de ferrocarril. Las dos posibles salidas están selladas por check-points. Ayer un grupo del Freee Army saboteó durante unas horas la línea entre Aleppo y Damasco, puede que eso tenga  algo que ver con la presencia de soldados en las vías. Imposible salir hoy, tendremos que esperar a mañana. De regreso, la periodista francesa pregunta al conductor por otra posible salida. Es freelance y ha cambiado sus vuelos ya dos veces. Está anocheciendo. En la primera aldea  nuestro guía pregunta a los lugareños por una vía alternativa. Estas cosas se discuten con un té. En cinco minutos estamos sentados en una casa muy humilde ante una docena de hombres. El que parece ser el líder, un hombre mayor, pregunta a la periodista cual es el problema. ”No te preocupes, hoy dormirás en Turquía, pero ahora tómate el te”.En unos minutos han montado un operativo de tres vehículos con doce hombres armados que nos acompañaran hasta el check-`point. Es de noche por completo pero aún así ninguno de los coches enciende las luces.”Don´t worry, el Free Army abrirá el check-point por las buenas o por las malas”.Esperamos durante un par de horas al calor de una pequeña hoguera que una familia de campesinos ha encendido justo delante de su chabola. Finalmente, logramos superar el puesto de control sin mayores problemas. Cuando llegamos a la última casa  antes de cruzar a Turquía, nos llevamos una sorpresa. Cuatro hombres están esperando nuestra llegada para abandonar Siria todos en el mismo convoy. Nos saludamos, uno de ellos me resulta familiar y creo que yo a él también. Ambos nos quedamos pensando pero no decimos nada. Al final él decide romper el hielo. ¿Tú estuviste en los combates de Ras Lanuf (Libia) verdad? Sí… y tú eres el segundo de la Brigada Trípoli. No esconden quién son ni a que han venido a Siria. Los tres libios han venido a ayudar a sus hermanos sirios en la revolución. No son optimistas, han comprobado que no tienen nada con lo que luchar, pero quieren ir preparando el terreno.

Hora del último viaje, no será fácil, somos seis para salir. Misma ruta que a la entrada pero todo es más lento. Además de los tres libios hay un cuarto joven que no habla con nadie, no sabemos quién es. Parece que está muy asustado. Justo en el último obstáculo para pisar suelo turco le entra un ataque de pánico. Es un soldado de reemplazo que acaba de desertar. Si se queda y lo encuentran, lo matarán. Si pasa la frontera es posible que lo detengan. Estamos fuera.

martes, 13 de diciembre de 2011

Calma tensa


Tensa mañana la vivida hoy en la “Siria libre”  Ayer el gobierno de Bashar Al Assad ha dado 48 horas para entrar en la ciudad de Homs. En Ibdil, la gente hacía acopio de alimentos y productos de primera necesidad en prevención de que se cumplan las medidas tomadas ayer por el Consejo Nacional Sirio. Todas ellas encaminadas a intentar paralizar el país. A partir de hoy cierran los colegios, los comercios solo abrirán unas horas y habrá corte de carreteras. Aún así continúan las manifestaciones de protesta por todo el país. Estas medidas se incrementaran en los próximos días. En la zona donde nos encontramos persisten los rumores de una próxima intervención del ejército regular.
Decidimos ir a la posición del Free Army desde donde puede verse lo cerca que están los soldados de Bashar. En una habitación de un edificio vacío, los milicianos están terminando de limpiar sus armas. No quieren incurrir en provocaciones así que sólo cuatro o seis de ellos realizaran un despliegue discreto. Nos dejan acompañarlos. Entre campos de olivos y edificios deshabitados podemos ver ondear la bandera del régimen. Incluso podemos ver algunos soldados pero no parece que haya ningún movimiento.
Cuando nos dirigimos a entrevistar al Capitán para conocer su opinión sobre la situación, el conductor frena en seco en mitad de la carretera. Entre la maraña de piedras que hay en las cunetas cree haber visto algo que le ha llamado la atención. Hay tres pequeñas piedras negras una encima de otra a un lado de la carretera. Cree que puede ser una señal. Comienza entonces la búsqueda de quién ha podido hacerlo. Después de 45 recorriendo la ciudad lo encontramos tomando te en casa de un familiar.. El tipo es un ex-mujabarat, por eso sospechan de él. La detención ha sido expeditiva, sin contemplaciones.

lunes, 12 de diciembre de 2011

La resistencia



Finalmente el Free Army no me deja ir con Edith a Ibdil. Anoche planeamos viajar a esta ciudad que es la mas grande del noroeste de Siria y en la que ayer murieron cuatro personas en una manifestación. La carretera está plagada de check-`point y no quieren arriesgarse. Ella pasará fácilmente porque nadie le hablará directamente si no que lo harán con su “marido” que es el que conduce.
Me toca el fabuloso plan de quedarme aquí. Esta zona es propicia para la resistencia y la guerra de guerrillas pero también es fácil de aislar.
La gente está preparada para aguantar lo que haga falta, saben que no hay vuelta atrás. Eso no significa que la cosa sea fácil. Desde hace mucho tiempo sufren la escasez de gasolina. Los habitantes de estas ciudades tienen que hacer grandes colas una vez a la semana para conseguir el gasoil que reparte el Free Army. Sin gasoil, no se pueden encender las estufas. Tener coche por supuesto, es un lujo que muy pocos se pueden permitir, incluso el Free Army restringe sus movimientos lo máximo posible.
La carne y el pescado escasean, en las tiendas hay mas o menos de todo pero en pequeñas cantidades. En la Siria Libre, todo se recicla, las cosas no se tiran, se arreglan. Se comparte todo, ropa, comida, coche ,casa, armas…..  Por supuesto de servicios sociales ni hablamos. Hay algo parecido a un  hospital con cinco o seis camas, con pocos medicamentos y sin calefacción.
Cualquier problema se resuelve ante los lideres de la comunidad, como comprobamos cuando dos hombres entran donde nos encontramos para intentar sacar de prisión a un familiar. Fue capturado por el Free Army en una refriega con el ejército regular. No será liberado hasta que deserte y su familia pague un “rescate”.
Aquí todo el mundo colabora con la resistencia como mejor puede. Esta tarde se ha presentado un joven, de aspecto afable, ante uno de los comandantes para explicarle su idea. Es ingeniero y está tratando de fabricar bombas a base de fertilizantes, incluso enseña un video en el que se ve una pequeña explosión. No lo ven claro, no quieren utilizar esos métodos, al menos de momento.


De lo que no se cansan es de hacer manifestaciones todos los días y de tratar de darle la mayor difusión. Esta de anoche la retransmitió Aljazeera en directo. Quizá  de esta forma alguien les ayude. Con ayuda o sin ella, están dispuestos a resistir lo que haga falta. 

domingo, 11 de diciembre de 2011

La protesta


Sigue lloviendo sin parar. Llueva o no, hoy habrá manifestación después del rezo del viernes. El comité local esperaba unas cuatro mil personas pero con este tiempo será difícil. Los comités locales están formados por jóvenes inspirados en la revolución egipcia que quieren conseguir la caída del régimen de forma pacífica. Son ellos los que organizan las manifestaciones a lo largo de todo país utilizando las redes sociales. Están muy bien organizados. Aquí cuentan con dos módem vía satélite que ha enviado alguien desde Arabia Saudí y que recargan sirios exiliados en el extranjero. Cambian todos los días de ubicación por temor a ser localizados. Uno de esos módem lo comparten con los periodistas cada noche para que puedan enviar sus crónicas. Solo estamos cuatro y dos se van hoy así que no les supone ningún problema.
Cuando termina el rezo, todo el mundo sale de la mezquita en grupo, formando la manifestación desde la misma puerta. La encabezan los más jóvenes cantando y gritando contra el presidente sirio. Continúa lloviendo cada vez más fuerte, pero a la gente le da  igual. Se dirigen hacia “la plaza” donde el comité local tiene preparado la megafonía, las pancartas, incluso el satélite para hacer la retrasmisión en directo por Internet. Algunos miembros del Free Army controlan los accesos discretamente, otros vigilan desde las azoteas Estarán cerca de dos horas bajo la intensa lluvia sin parar de ondear banderas y corear consignas contra el régimen.
Los periodistas españoles se van directamente para Turquía. A mi, me asignan el mismo “acompañante” que tiene la periodista francesa. Se llama Edith y también es freelance, trabajaremos juntos a partir de ahora. Hacemos un par de entrevistas a dos familias, refugiados internos, a los que el ejército ha destruido sus casas en el este del país. A pesar de que hay las cosas no son fáciles para nadie les han cedido una casa donde quedarse. 


Algo pasó anoche que no sabemos porque no quieren que volvamos a dormir en la casa del capitán. El fixer dice que los teléfonos llevan varios días cortados y que cada vez que hacen eso se prepara una ofensiva. Es poco creíble porque si el ejército quisiera entrar aquí, nadie podría impedírselo, con o sin teléfonos.
No deja de llover. Nos pasamos toda la tarde buscando al tipo que tiene el modem de Internet. Lo encontramos en lo que parece una casa cualquiera pero cuando entramos, vemos que el nivel de esta familia es distinto a lo que hemos visto hasta ahora. El dueño de la casa tiene dos mujeres y 18 hijos. No sabemos a que se dedica. Es la primera vez en cuatro días que vemos a alguien comiendo carne. Aquí no hay hambre, aquí hay necesidad.

El camino III

Llueve como si se fuera a acabar el mundo. Madrugón para nada. Teníamos pensado hacer el camino en moto pero es imposible. Esperamos una hora hasta encontrar un coche. Bajo el diluvio universal, nos dirigimos al lugar de encuentro acordado hace dos días, el mismo tiempo que llevan sin telefonía móvil en esta parte del país. Otro río, esta vez con un “bonito “punte de metal para llegar al otro lado. Con barro hasta los tobillos, cruzamos un campo de naranjos rezando para que nuestro coche esté al otro lado.
Nos están esperando. Recorremos unos 20 km atravesando pequeñas aldeas de montaña semidesérticas, no para de llover. En un cruce de caminos, una furgoneta cargada de patatas espera con el motor arrancado. Será mi último transporte hasta llegar a destino. Conduce un joven de unos 25 años que tampoco habla nada de inglés. No importa, aunque lo hablara, sería imposible entendernos porque lleva la música a todo volumen. Va armado con una pistola y un par de cargadores. Ahora, además de llover, hay una niebla espesa y no se ve más allá de 15 o 20 metros. Después de casi una hora de viaje llegamos a una pequeña ciudad de unos 15000 habitantes. En muchos muros de la ciudad está pintada la bandera de la revolución. Es igual que la oficial pero han sustituido la franja roja por una verde. Es la “capital” de la zona “liberada” en el norte de Siria. El ejército se retiró de esta zona hace tres meses por falta de efectivos. Aquí no hay nada de interés para proteger, son solo tierras de cultivo y roca. El conductor me deja en un edificio que parece abandonado.Subo a la segunda planta y entro en la única habitación que parece habitada. Bajo una montañade mantas reconozco a un fotógrafo español al que conocí en Libia. He llegado


Tras una pesimista conversación con los periodistas sobre la situación para trabajar aquí nos dirigimos al cuartel general del Free Army en esta área.
Nos es más que un sótano en la casa del Capitan Yousef Yahya. Desertó del ejército regular después de participar en la represión de las manifestaciones en Damasco. No le gustan las entrevistas y apenas responde a alguna de las preguntas. Dice que cuenta con tres mil efectivos en esta zona. Sus únicas armas son viejos Kalashnikov que compran…al ejército del régimen. La situación económica no es buena y los soldados cobran poco, tarde y mal. Ni rastro de RPG o armas pesadas supuestamente enviadas por  libios y qataríes. Si lo han hecho, desde luego aquí no han llegado. Cuando le preguntamos como piensa enfrentarse a los tanques de Al Assad, lo fía todo a la ayuda de Alá. Dios va a tener mucho trabajo en Siria.
Justo cuando nos estábamos repartiendo las mantas para dormir con los soldados, alguien entra llorando en la sala. Han abatido al mejor amigo del capitán en un check-point a unos 15 Km de aquí, otro soldado ha resultado herido.

sábado, 10 de diciembre de 2011

El camino II

Terminamos de merendar. Cuando estaba esperando el té, dos de los hombres me dicen que nos vamos. Es noche cerrada, haremos el recorrido en moto. Una hará de cebo y yo iré en la segunda. Nada mas salir….ostión, al suelo, empezamos bien.” No problem mister, are you ok?”.El trayecto es por caminos agrícolas que cruzan campos de encinas  y olivos y que ocupan varias colinas. Desde lo alto de una de ellas divisamos el pueblo a donde nos dirigimos. Parece grande y lo atraviesa un río bastante caudaloso. Cuando llegamos, nos quedamos a las afueras, en una casa a medio construir. Es la casa del que llevaba la primera moto. Mi piloto se va. Mustafá no habla inglés, pero hace todo lo posible por entenderse con el extranjero. Lo primero que hace es enseñarme los agujeros de los disparos que hay en la habitación donde estamos. Dice que la mujabarat disparó contra su casa desde el otro lado del pueblo. Tiene 27 años, está casado y su mujer está embarazada de 4 meses. Dice que no quiere que su hijo conozca a Bashar Al Assad, por eso ayuda a los periodistas a pasar la frontera. Cree que si el mundo sabe lo que pasa en Siria ayudaran a derrocar al régimen. Me acomodo, doy por hecho que dormiré aquí. Cuando su mujer se dispone a servirnos el té Mustafá recibe una llamada. Parece que alguien puede haberme  visto entrar en la casa. Salimos lo más rápido posible. Mustafá “pilota “mucho mejor que su compañero. Cruzamos media ciudad por callejuelas de no más de 2 o 3 metros de ancho. En las pendientes la moto, de importación china, sufre hasta el punto de casi pararse pero cuesta abajo, joder como va. Después de que un par de paredes amenazaran con pararnos en seco, llegamos al río. Los lugareños tienen puesto unas rocas para cruzar pero el agua baja con fuerza y si nos caemos nos cubriría hasta la cintura. Prueba superada y nuevo cambio de piloto al otro lado.
Al fin llego a la casa donde pasaré la noche. Nos recibe el hombre que hablaba inglés cuando cruzamos con la barca. Se llama Yaser, trabaja en una fábrica de alfombras en Alepo pero lleva tres meses en la frontera ayudando a la resistencia. La “casa” es una habitación con tres camas y una estufa de leña en el medio.
Uno a uno empieza a llegar casi todos los hombres que me han ayudado en el trayecto. Casi todos son campesinos pero uno de ellos, al que no había visto antes, viste impecable. Estudió ingeniería en Damasco y ahora está en el paro. Habla inglés y se pasará toda la noche dándome la bienvenida y agradeciéndome que haya venido desde tan lejos para contar lo que pasa en Siria. Cenamos a base de fruta y puré de garbanzos. Un pequeño roedor se une a la fiesta cuando sirven el té. La hospitalidad árabe no deja de sorprenderme.  

El camino I

Es la hora de comer y todavía no ha venido la persona con la que había quedado. Subo al restaurante e intento pedir algo de comer. La camarera solo habla turco…pues ponme lo que quieras. Un chaval joven que hay en la mesa de enfrente intenta ayudarme con el menú pero también está en turco y él habla árabe y algo de inglés pero no entiende. Hola Roberto, me dice, si estás listo, mañana nos vamos. Pero antes, me gustaría que vinieras  a ver una escuela donde estudian los niños sirios que están en los campos de refugiados. Nos ponemos en marcha, cuando se levanta, veo que tiene una pierna escayolada. “Me dispararon en la pierna durante una manifestación”.
La visita a la escuela no es más que una excusa para que “su director” se asegure de que soy periodista. Hay unos 100 niños en el centro, reciben la ayuda de sirios adinerados en el exilio.
De regreso al hotel, el conductor me dice que recoja mis cosas, nos vamos ahora mismo.
Antes de irnos dejo grabado un video donde digo que soy periodista y muestro mi carnet de prensa. Durante el trayecto recibo la llamada de  mi contacto en España para ultimar los detalles de como lo vamos a hacer.
El paisaje es igual que el campo castellano durante el invierno. Nieblas bajas, mucho frío y algunos tractores arando la tierra. Atravesamos varios pueblos que se parecen mucho a los españoles durante los principios de los 80.El ganado por la calle, maquinaria obsoleta y frío, mucho frío. Hace rato que dejamos el asfalto para movernos por  caminos embarrados. De vez en cuando, pasamos algún check-points del ejército turco. No hay problema, demasiado frío para salir de la “garita”.
Llegamos a una casa en medio del valle donde un campesino trata de arrancar su tractor.
Es el encargado de llevarme al otro lado. Cojo la mochila y nos ponemos a andar, previo pago de los servicios claro. Es casi de noche y el guía me mete prisa. Después de 15 minutos corriendo vuelvo a darme cuenta de que no estoy en forma. En lo alto de las montañas los puestos de vigilancia del ejército turco controlan todo el valle. Llegamos a una zona boscosa y descendemos una pendiente hasta encontrar la orilla de un río. No es muy ancho, unos 10 o 15 metros. El campesino silba y se intuye movimiento al otro lado. En un par de minutos aparece alguien desde la otra orilla con una barca para pasarnos.
En el otro lado nos reciben 4 personas. Uno de ellos habla inglés y me pide que quite las baterías de los teléfonos. Andamos deprisa durante otros 15 minutos hasta llegar a una chabola en mitad del bosque. Seis hombres nos esperan con la “mesa” puesta. Pescado y ensalada para merendar. Parece que dormiremos aquí.

miércoles, 7 de diciembre de 2011

A la espera


Esta es la bonita vista que tengo desde mi hotel en la ciudad de Antakya.La ciudad antes conocida como Antioquía ha perdido casi todo el esplendor que tuvo en épocas pasadas durante los imperios romano,sirio y otomano.Aunque actualmente forma parte de Turquía la ciudad mantiene un fuerte sentimiento sirio.
El ambiente es de incertidumbre.Miles de refugiados sirios se encuentran en la provincia desde que empezara la represión de las manifestaciones.Casi todos los días llegan heridos al hospital de la ciudad.Y las noticias no son nada alentadoras.El régimen de Al Assad sigue sin aceptar el plan propuesto por la Liga Arabe y Turquía ha impuesto unas sanciones económicas que pueden debilitar mucho al país árabe.Por otro lado, la escalada bélica parece evidente.Rusia,uno de los pocos aliados que le quedan al régimen, ha mandado parte de su flota con misiles de crucero al puerto sirio de Tartus.EE.UU por su parte, prepara el regreso de su embajador a Damasco al tiempo que manda uno de sus submarinos con base en el mar Rojo, al Mediterráneo a través del canal de Suez.
Hoy Al-Arabiya informa de que carros blindados sirios se están desplegando en las cercanías de la frontera turca.Estos movimientos en la frontera se producen después de que el gobierno de Al Assad acusara al CNT libio del envío de armas y combatientes a la frontera con Turquía para ayudar al Ejécito libre Sirio, formado por desertores del ejército regular y que tienen su base en la provincia turca de Hatay.
Por si esto fuera poco , el jeque libanés de Hizbolá, Hassan Nasralla apareció ayer en público después de casi tres años, para mostrar su apoyo incondicional al gobierno sirio.En  discurso,enmarcado dentro de la celebración de la fiesta chií de la ashura (celebran el martirio de Iman Hussein),acusó a occidente de querer instaurar un nuevo régimen en Damasco que sería muy perjudicial para Líbano.
Y mientras todo esto está pasando ahí fuera, yo sigo encerrado en un hotel esperando y esperando...

martes, 1 de noviembre de 2011

Lo que pasa en Siria

Gran reportaje de Sofia Amara para ARTE sobre lo que está pasando en Siria,contado desde dentro.

martes, 25 de octubre de 2011

Después de casi 3 años de curro estrenamos en Seminci el docu "Los ojos de la guerra".Esto es la cabecera espero que podáis verla pronto

lunes, 19 de septiembre de 2011

La caída de Trípoli

Espectacular reportaje de France24 sobre la toma de Trípoli contado desde primera línea.
A la brigada que tomó la capital Libia la conocimos tan solo un par de semanas antes en las montañas de Nalut de la mano de Mikel Ayestaran

sábado, 21 de mayo de 2011

Ya era hora...

Uno de los mejores vídeos que circulan por internet sobre "los indignados",osea,casi todos.

sábado, 9 de abril de 2011

Se estanca la guerra en Libia

Algunas fotos más de una guerra que no parece vaya a terminar pronto.Siguen los combates en un frente que se desplaza entre las ciudades de Benjawad y Ajsdabiya y que se va cayendo de los principales titulares informativos.

viernes, 1 de abril de 2011

Los coches de la revolución


Los pick-up que utilizan los rebeldes para ir al frente estaban en el puerto de Bengasi desde 2008 cuando Gadafi prometió dar un coche a cada niño que naciera el 1 de septiembre para conmemorar el aniversario de su llegada al poder. Evidentemente no lo cumplió y los coches estaban en el puerto desde entonces. Cuando empezó la revolución, el recién formado Consejo Nacional distribuyó los vehículos entre los rebeldes para hacer frente a las fuerzas de Gadafi. Desde hace mes y medio, estos todoterreno de origen chino son su casa. En el, comen, duermen y van al frente todos los días. Son buenos coches dicen, “potentes y veloces para llegar a Tripoli” .El consumo no es un problema, funcionan con gasolina pero aquí llenar el depósito cuesta unos 10 dinares, no llega a 6 euros al cambio.

Otro día más al frente pero hoy algo ha cambiado. El check-point de Ajsdabya está cerrado para la prensa. Sorprendidos, preguntamos  el motivo… “en un par de horas podréis pasar, habrá buenas noticias hoy”. Algunos milicianos nos explican que hoy, al contrario que estos días, podrán pelear por Brega porque ya no hay civiles en la ciudad “vamos a darles duro”.No nos creemos nada porque todos los días dicen lo mismo pero si, es verdad, que ayer cuando regresamos nos cruzamos con algunos camiones lanzamisiles que no habíamos visto hasta ahora.
Se han pasado las dos horas y no nos dejan pasar, en este tiempo hemos oído aviones pero no sabemos lo que está pasando. Decidimos saltarnos el control haciendo un pequeño rodeo y llegamos hasta la gasolinera que ayer marcaba el último check-point.
Vuelven a parar a la prensa que se ha saltado el primer control pero esta vez nos dejan seguir a los rebeldes que están avanzando. Parece que hoy hay cierta organización. Mandan unidades de reconocimiento y cuando consideran que es seguro avanzan para tomar posiciones. Lo habitual hasta hoy era avanzar hasta recibir el primer “pelotazo”



A unos 20 Km de Brega nos paran en seco, a lo lejos se escucha la artillería pero no sabemos de quien. Es lo más cerca que podemos llegar hoy. Hablamos con un coronel de los rebeldes. Los veteranos de la guerra de Chad son los oficiales de los insurgentes.  Nos confirma que hay combates de artillería y también combates dentro de la ciudad.
Parece que después de tres días de avance del ejército libio el frente se ha estancado en Brega.
De repente, un disparo. Pero este no es un disparo al aire más, de los muchos que oímos mientras esperamos. A la detonación le siguen voces, carreras y caras desencajadas. Un joven rebelde acaba de dispararse mientras limpiaba su Kalashnikov. Es probable que sea el único tiro que ha dado en esta guerra pero ha terminado con su vida.

jueves, 31 de marzo de 2011

Ajsdabya


Con tres horas de retraso sobre el horario previsto, se ha presentado hoy nuestro conductor porque tenía “cosas que hacer”.Así, con cara de gilipollas hemos salido de Bengasi con la intención de llegar a Brega.
La puerta oeste de la ciudad de Ajsdabya marca hoy la frontera de la Libia liberada. Los rebeldes siguen perdiendo terreno por tercer día consecutivo y las fuerzas de Gadafi se encuentran ya a tan solo 30 Km de la ciudad. Hace un par de días cuando pasábamos por aquí, la población intentaba volver a la normalidad, se abrían algunos comercios y se veía gente por la calle. Hoy Ajsdabya es una ciudad fantasma, todo está cerrado y no hay nadie en la calle, tan solo algunos coches de milicianos y periodistas camino del frente. En el hospital de la ciudad trabajan bajo mínimos porque la mayoría del personal no ha ido a trabajar. Ayer llegaron siete cadáveres de una misma familia, solo se salvó la abuela. Hoy, de momento, han recibido un muerto y siete heridos.
El ejército libio ha recuperado los enclaves de Benjawad, Ras Lanuf y Brega sin apenas oposición de unos rebeldes que se están replegando hacia Ajsdabya. Ciudad de vital importancia, por su posición estratégica para las comunicaciones por carretera y que permite controlar casi todo el este del país.
En unos días en que en comunidad internacional se debate sobre la necesidad, o no, de armar a los rebeldes, la posible toma de esta ciudad por los gadafistas, supondría un éxito para el régimen ya que sería volver al “statu quo” de hace solo unos días cuando todavía no habían comenzado los bombardeos de la coalición. En contraposición a los avances militares, parece que en lo político el régimen empieza a resquebrajarse con la detención en Londres de Musa Kusa, ministro de exteriores y hasta ahora leal a Gadafi.
En el frente, al contrario que el otro día en Benjawad no hay desbandada general y algunos milicianos tratan de responder el fuego del ejército de Gaddafi con artillería ligera, intentando mantener las posiciones. Algunos se quejan ¿dónde está Sarkocy?.Y es que parece imposible que sean capaces de hacer frente a la contraofensiva de Gadafi sin la ayuda de los aviones de la Otan

miércoles, 30 de marzo de 2011

Desaparecidos


Los rebeldes siguen perdiendo terreno. A pesar de los bombardeos de hoy de la Otan sobre las fuerzas de Gadafi, los rebeldes han perdido Ras Lanuf y se han replegado a Ajdabya. Sin embargo, no todo son buenas noticias para Gadafi, su ministro de exteriores y nº dos a abandonado el país. Hoy el tema del día es si occidente decide armar a la insurgencia o no. En caso de hacerlo, tendrán que enviar instructores para enseñarles a manejar esas armas.
En la plaza de la libertad en Bengasi, sobre las paredes del edificio del gobierno provisional, están las fotos de los desaparecidos. Según la media luna roja hay 315 vecinos de Bengasi desaparecidos. Imposible saber las cifras de otros lugares del país. La mayoría en el frente pero también los hay  que fueron capturados cerca de la universidad de Bengasi cuando los gadafistas estuvieron a las puertas de la ciudad hace solo unos días.


Por la tarde hemos estado en el entierro de los últimos soldados de Gadafi que había en la morgue. Ha sido imposible reconocerlos, por eso no se han enviado sus cuerpos a sus familiares. Después de que los operarios del cementerio rezaran una oración por sus almas, la pala escavadora ha enterrado los cuerpos.
Día flojo, se torció por la mañana y no hemos sido capaces de remontarlo, pero mañana promete.

martes, 29 de marzo de 2011

Ras Lanuf


Salimos de Bengasi contagiados por la euforia de poder llegar a Sirte. A primera hora Aljazzera asegura que la ciudad podría estar prácticamente tomada por los rebeldes. Cargamos los coches con varios bidones de gasolina y un generador. De camino, lo mismo de ayer, desierto y más desierto. Nada mas salir de la ciudad, paramos para desayunar en un “bar” donde se aprovisionan los milicianos. La ración de combate es una especie de bollycao con atún y una tortilla francesa. Lejos de hacer negocio, no cobran por los bocatas ”todo por la revolución”,ni si quiera a los periodistas.
Mas desierto, salpicado con algunos camellos semisalvajes pastando. También son evidentes los bombardeos de la Otan, tanques y piezas de artillería calcinados se acumulan en las cunetas, sobre todo a las entradas de las ciudades (mas bien pueblos)que vamos pasando. La carretera está llena de coches particulares cargados de milicianos camino del frente. El armamento mas pesado que hemos visto a los rebeldes son unas pick-up con antiaéreos. Ajdabya ciudad crucial para las comunicaciones, está desierta, todo cerrado, solo grupos de rebeldes en los check –points.
Las pocas gasolineras “abiertas” están colapsadas por gente intentando sacar la gasolina de los tanques a mano, porque los surtidores no funcionan. Entre ellos, muchos periodistas que no han sido tan previsores como nosotros. Paramos para hacer unas entradillas y enviarlas por satélite. Nos dicen que Aljazzera se está desdiciendo y que la caída de Sirte no está tan clara. Llegamos a Ras Naluf , donde pensamos pasar la noche. En una especie de urbanización donde vivían los trabajadores de la refinería hay un hotel en primera línea de playa. El problema es que el hotel(4 estrellas)ha sido saqueado  por las fuerzas de Gadafi hace solo un par de días. Todo está destrozado y lleno de basura .Encontramos una habitación “limpia” y decidimos quedarnos. Muchos rebeldes y periodistas se agolpan a la puerta del hotel decidiendo si se quedan o no. Mientras vamos a Benjawad, dejamos a dos  de los fixer al cuidado de las habitaciones y preparando el generador. Llegamos hasta el último check points que los rebeldes consideran seguro. No hay ningún tipo de organización, aquí cada uno se coge su coche y su Kalashnikov y se va al frente a pegar tiros. Los que no van a luchar, se encargan del avituallamiento, mantas, comida, municiones..
Hacemos algunas entrevistas con la gente que regresa y nos dicen que las fuerzas gadafistas están a unos 40 Km. Se hace tarde y tenemos que enviar. De regreso al hotel, un rebelde nos lleva hasta un almacén de Gadafi que han descubierto esta mañana. Está lleno de comida, de agua, de ropa. Es con lo que se están aprovisionando ellos ahora
“barra libre, coged lo que queráis”.Nos hacemos con unos macarrones y nos vamos al hotel. Está repleto de periodistas, incluso han venido las empresas de satélite para los directos. Pero hay un problema, aunque esta mañana cuando llegamos había luz, ahora la han cortado. No todos tienen generador. Hay quien hace el directo y se va.
Nosotros tenemos nuestros propios problemas. Los fixer han estado toda la tarde fumando porros y ni han puesto en marcha el generador, ni al limpiado las habitaciones, ni nada de nada. Hasta se han dejado quitar la habitación que necesitábamos para el satélite. Casi los matamos. Lo mejor es que el pedazo de generador que hemos traído no funciona. Lo hacemos tirando de las baterías que nos quedan, pero mañana estamos obligados a movernos aun sitio con electricidad. 
Para terminar de arreglar la noche, a eso de las 10 y media empieza a cundir el pánico. Unos reporteros de France24 han sido tiroteados un poco mas allá de Benjawad. Comienzan las baterías de rumores, que si los rebeldes pierden terreno, que si pueden llegar hasta aquí los gadafistas…Desbandada general, casi todos los periodistas se vuelven a Bengasi. TVE, TV3 y nosotros nos quedamos. 
Por la mañana nos acercamos a Benjawad y decidimos pasar el último check point de los rebeldes pero  un par de Km más adelante hay una concentración de rebeldes poco usual. Muchos están dando la vuelta. Los hombres de Gadafi están ganando terreno. La artillería se escucha a un par de Km .Mientras hacemos algunas entrevistas empezamos a ver el humo de las explosiones y el sonido se siente cada vez mas cerca.
Hora de irse. Pensamos que no avanzaran mucho y buscamos un sitio con electricidad para hacer los envíos. Ayer fundimos todas las baterías. En Brega un trabajador de la refinería nos ofrece su casa para que nos “enchufemos”.
Los conductores no se fían del avance de los de Gadafi y quieren volver a Bengasi. Los hemos presionado para pasar la noche en el hotel de Ras Naluf y no queremos “forzar la máquina” más de la cuenta. De regreso a Bengasi nos enteramos que los rebeldes han perdido Benjawad y que continúa la lucha en Ras Lanuf

Bengasi


Llegada a la capital de los rebeldes después de no se cuantas horas de coche y muchos dólares. Desierto puro y duro a ambos lados de la carretera.  El ambiente en Bengasi es de euforia después de que el ejército de Gadafi se bata en retirada hacia Sirte. Los rebeldes han recuperado hoy, sin apenas oposición, Ajdabya, Brega y Ras Lanuf , dos de las más importantes refinerías de petróleo. El trabajo sucio lo han hecho los bombardeos de los aliados que han machacado la artillería del régimen. Todos dicen que  Sirte , la ciudad de Gadafi, caerá mañana. Demasiado optimistas…creo.
Bengasi nos recibe con una masiva manifestación de mujeres delante del improvisado centro de prensa. Un edificio semi en ruina custodiado por milicianos. La verdad es que tratan a la prensa a “cuerpo de rey” dentro de sus posibilidades.No hay ni teléfono ni internet en todo el este del país, tan solo este centro de prensa para cientos de periodistas,osea 0,0000003 ks de velocidad.Las empresas de satélite están encantadas.
Entre los manifestantes se ven muchas banderas francesas….y españolas “Zapatero good , nos dicen .
La ciudad, de unos 700 mil habitantes, está retomando la normalidad después de unos días cercada por las fuerzas leales a Gadafi. Bengasi es una ciudad portuaria muy parecida a cualquiera del mediterráneo, eso si , sin turistas, ni antes ni ahora. Sin tiempo para más que para saludar a algunos compañeros con los que coincidimos en Túnez y en otros sitios nos vamos a dormir.
PD 4:00 de la mañana, fuertes explosiones se escuchan no muy lejos .Le siguen fuego antiaéreo y todo tipo de fusilería. Cada vez se escuchan más disparos y más cerca, desconcierto general. Ponemos Aljazzera pero no dicen nada.¿aviones de Gadafi?..imposible. Después de más de media hora de disparos personal del hotel nos dice que están celebrando la caída de Sirte,”mañana Trípoli” dicen. Pues eso, mañana para Sirte…o no, ya veremos.